jueves, 14 de octubre de 2010

PEP Y MOU Y VICEVERSA

Señores entrenadores

de dos equipos rivales

diferencias abismales

como muestran sus colores.

De blanco viste el Madrid

de blanco perla tahitiana

el barca va de azulgrana

con un toque carmesí.

Versos de simple coplero

hablar solo de colores

cuando hay rasgos mayores

entre estos caballeros.

Comienzos muy diferentes:

Mourinho fue traductor

de Robson, entrenador

de métodos eficientes.

Mientras que Pep empezó

de jugador en Manresa,

ya levantó la cabeza

para dar pases de gol.

Son el alfa y el omega

uno el fin, otro los medios

de inmejorables promedios

cada uno a su manera.

También tengo que decir

alguna que otra carencia,

no es mi jurisprudencia

pero las quiero aludir.

Desde mi punto de vista

José es un prepotente

que manda a quien tenga en frente,

régimen absolutista.

Guardiola, un toque autista

siempre parece enfadado,

y se queja demasiado,

catalán - nacionalista.

Necio sería un servidor

si solo escribo defectos

pues son los pluscuamperfectos

a cada cual es mejor.

Con la “L” de autoescuela

apoyado en Vilanova

es el técnico de moda

seis copas son mucha tela.

No se cuelga la medalla

hace un futbol tan sublime

digno del mejor cine

romántico donde los haya,

el césped es su ajedrez

donde pone su trebejo

¿a quién no deja perplejo

semejante brillantez?

Mourinho es más reticente

pero gana la batalla

vaya al equipo que vaya

sin ser un condescendiente.

Nunca deja indiferente

cuando habla ante la prensa

y nos abre la despensa

de su léxico elocuente,

con picaduras de abeja

que desquicia a sus rivales,

de cuestionables modales,

maravilloso estratega.

Les queda un largo camino

uno tiene que perder.

No preguntes por saber

lo que depara el destino.

viernes, 1 de octubre de 2010

EL CONTADOR DE ALBERTO

Clembuterol. Dichosa palabreja que nos ha bajado los humos a más de un amante del ciclismo en este país; broncodilatador, estimulante del SNC, cantidades ínfimas, contaminación alimenticia, y un largo etcétera. En fin todo el mundo habla pero nadie dice nada. Nadie excepto la objetiva prensa napoleónica que habla ya de un positivo en toda regla, y para más inri se atreven a publicar las afamadas palabras “transfusiones sanguíneas”, que tantos quebraderos de cabeza le trajeron al incombustible, aunque ya se le acabó la gasolina, nuestro querido Lance. Gabachos arrogantes, conscientes de tener la mejor vuelta por etapas del panorama ciclista se creen con derecho a escribir y borrar, poner y quitar lo que les venga en gana. Hasta el mismísimo “señor” Bruyneel, director de directores, defiende la total inocencia de Alberto, ahora habría que entonar aquella popular canción de Los Manolos: amigos para siempre.

Lo que sí es verdad, y ahí nadie puede debatirme, es la persecución consciente o inconsciente, con o sin ánimo de lucro que se le está haciendo a este deporte, a estas personas; y cuando digo personas me refiero a los ciclistas, a los corderos de Dios, porque aquí cada vez más ganan protagonismo los llamados “médicos”, esa gentuza sin ética ni moral que se han endiosado siendo exculpados de cualquier pecado. A más de uno le daba yo con el juramento hipocrático en las narices para recordarles que están aquí para colaborar, servir, ayudar y asistir a los corredores, no para conseguir méritos personales de cara a la galería; y aun menos jugando con la ilusión y esperanza, por no hablar de la salud; de los auténticos genios de este maravilloso deporte: los ciclistas.

Querido Alberto, para terminar, y muy a mi pesar, tu contador el cual no paraba de ascender a cada pedalada que dabas, ahora le toca bajar, esperemos que todo esto se quede en nada, aunque ya se sabe que nada es para siempre.